Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar
93 461 31 91 - 606 009 387
93 461 31 91 - 606 009 387

Dr.Holon de febrero

21-02-2022

Dr.Holon de febrero
Durante esta etapa de epidemia muchos hemos sentido coartadas nuestras libertades. Restricciones de todo tipo, de movimiento, de horarios, de hábitos cotidianos…, pero lo hacíamos por un bien común y sobre todo para nuestra supervivencia. Y las personas en colectivo preferimos la obediencia como garantía para evitar el estrés.

Y ahora por suerte, la epidemia remite, y resulta que ya podemos salir, que quizás nos podremos sacar la mascarilla y podremos volver a nuestros hábitos anteriores. Y de repente, esta libertad nos da un poco de miedo, nos estresa. ¿Nos quitamos ya la mascarilla? ¿Puedo ir a un espectáculo con el aforo al 100%? En las escuelas se han acabado los confinamientos, y ahora, ¿qué puede pasar? Apostar por la libertad siempre es como un salto al vacío. Y esta incertidumbre, este cambio, siempre puede ser motivo de estrés.

Peter Sloterdijk, filósofo alemán que ha escrito el libro “Estrés y libertad”(2017) dice que la libertad es la disponibilidad para lo improbable. También es la rebelión contra lo que es ordinario. No obstante el individuo está abocado a amoldarse a la cantidad de estrés que puede tolerar en lugar de romper con el orden imperante.

Se ha dicho que el miedo es el factor más importante para quitarnos la libertad y que siempre la libertad es el privilegio de elegir lo mejor, no lo que es más fácil. Porque ser libre, la mayoría de las veces, requiere un esfuerzo, se tienen que tomar decisiones, y hacer cambios que pueden ocasionarnos estrés, pero si no lo hacemos, viviremos ahogados por los miedos que no nos dejarán avanzar, que nos harán sufrir y que nos darán una pobre existencia, sin esperanza.

Atrevámonos a ser libres, a pesar del grado de estrés que nos pueda ocasionar, y comprobaremos que cuando dejamos parte de nuestros miedos, nos sentimos más ligeros y que la vida ¡vale mucho la pena!
  • El estrés, el tiempo y el sentido de la vida

    Termina el día y nos quedan cosas por hacer, pero estamos agotados, estresados ​​y lo dejamos para mañana, que seguramente será como hoy o peor. La sociedad actual parece que ha establecido una carrera contra el tiempo. Tenemos que ganar tiempo para poder hacer todo lo que tenemos pendiente. La encuesta del CIS de 2012 sobre la percepción en España sobre el tiempo, daba como resultado que al 78% de las mujeres entre 18 y 34 años les faltaba tiempo y  a un 60% de la población en general también.

  • Dr. Holon de mayo

    ¿Y ahora qué? Expectativas y realidad

    Venimos de una temporada de más de un año, de una situación de incertidumbre debido a las consecuencias de la pandemia del Covid-19. Lo desconocido, lo imprevisible es siempre fuente de ansiedad. El profesor de psicología Yves-Alexandre Thalmann de la Universidad de Friburgo dice que la incertidumbre actúa como una lente de aumento dirigida a nuestros contenidos mentales que nos provocan ansiedad e influyen de manera negativa en nuestro estado de ánimo. No saber lo que nos espera, a menudo nos hace imaginar lo peor y ponemos nuestra atención en estos pensamientos y no en otros más positivos.
  • Vacaciones ingenuas sin estrés ni ansiedad

    Se supone que las vacaciones son para descansar, desconectar, desestresarse y volver nuevos listo para reemprender nuestra vida diaria. Por eso propongo unas vacaciones ingenuo. Según el diccionario ingenuo es la condición de persona libre. Indica presencia de sinceridad, inocencia, sencillez, ausencia de sofisticación y de malicia.