Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar
93 461 31 91 - 606 009 387
93 461 31 91 - 606 009 387

Miedo, ansiedad y angustia

11-11-2019

Miedo, ansiedad y angustia

¿Pero hay diferencia entre miedo y ansiedad? En ambos casos sentimos miedo, pero mientras el miedo va acompañada de un peligro determinado, de algo amenazante, en el caso de la ansiedad, no se suele acompañar de ningún objeto concreto, de ninguna situación o peligro, nos crea incomodidad y tenemos un miedo vago y difuso, sin un origen claro y que puede derivar en angustia. ¿Y qué diferencia hay entre ansiedad y angustia? La respuesta más general a esta pregunta es decir que la ansiedad es una sensación subjetiva de temor que no tiene un origen real, es decir que no está causado por ninguna cosa concreta que ponga en peligro nuestra vida, es el componente psicológico de esta emoción, mientras que la angustia es el componente somático, es decir son las sensaciones de ahogo, de opresión, taquicardias, es decir el conjunto de los síntomas físicos que acompañan a estas situaciones de miedo. La ansiedad suele ir ligada a algo que debe llegar que se percibe como una amenaza pero que no se puede definir concretamente. Se orienta a la necesidad de predecir el futuro y controlar los acontecimientos.

 

¿Y que sería el terror? Es el miedo en su máximo exponente y no deja pensar de manera racional. El miedo puede llegar a inundar a un individuo o también a una sociedad y entonces las consecuencias pueden ser nefastas. Gobiernos y religiones muchas veces usan el miedo para controlar las sociedades. El miedo del infierno, el miedo al peso de la ley, a la represión, etc.

 

Vivimos en la sociedad del miedo. La globalización conlleva migraciones, inseguridades e inestabilidad. Actualmente podemos tener miedo de perder el trabajo, los ahorros, miedo al cambio climático, a no cobrar las pensiones, a enfermedades, a la violencia en la calle, los robos... También según los países, las causas del miedo y la inseguridad pueden ser diferentes: la tecnología, el terrorismo, el sufrimiento físico o psíquico, las catástrofes naturales (terremotos, tsunamis...), accidentes o la marginalidad y la pobreza. También es cierto que el lenguaje de los medios de comunicación puede crear, diseñar y aumentar el miedo. Y el poder político puede utilizarlo.

 

El miedo es la emoción más primitiva y más fuerte del género humano (H.P. Lovecraft). El miedo no lo podemos eliminar, porque nos permite sobrevivir, pero si podemos aprender a gestionarlo de forma correcta, sobre todo para evitar que la ansiedad nos impida llevar una vida normal, porque el malestar creado por el miedo nos puede causar problemas emocionales y de relaciones. Para gestionar el miedo lo primero que podemos hacer es identificar la emoción, después evaluar si el miedo que sentimos está justificado o está sobredimensionado, y a continuación debemos proceder a actuar sobre nuestro cuerpo rebajando los síntomas físicos. Los ejercicios de respiración son adecuados. Y finalmente debemos actuar sobre nuestra mente, cuando nos podamos concentrar. El miedo nos indica donde nuestra mente cree que están nuestros límites. El miedo nos puede boicotear a nosotros mismos.

 

Para gestionar el miedo, lo mejor es dejar de huir, de negar nuestros miedos y luchar contra ellos, hemos de hacernos amigos del miedo y entender que le ocasiona al cuerpo y saber que esto no mata. Si somos capaces de enfrentarnos al miedo, nos liberaremos, porque esta emoción nos puede paralizar de por vida, o si lo gestionamos bien nos ayudará a avanzar para alcanzar un estado de bienestar.

 

No es valiente quien no tiene miedo, sino el que sabe conquistarlo (Nelson Mandela)

  • Dolor y estrés

    ¿Puede provocar dolor el estrés? Me dijo sorprendida una paciente que hacía tiempo que sufría dolor crónico. El estrés agudo anula el dolor porque en momentos donde está en peligro la supervivencia, la respuesta es luchar o huir, el cerebro elimina la sensación de dolor para poder salir corriendo o luchar sin tener en cuenta el daño que pueden ocasionar las heridas o golpes recibidos en la marcha o ataque.
  • Comunicación y estrés

    Hablar con máquinas que nos dicen que no nos entienden y que tenemos que pulsar números, el 2, el 4, el 1, como si fuéramos también robots, y que después de exponer nuestras quejas y esperar una respuesta, o alguna palabra amable o empática, contesten, “¿nos puede dar su DNI por favor?”, esto nos puede estresar.
  • Verde, estrés y ansiedad

    Cuando llega la primavera, el paisaje mediterráneo sufre un cambio: de temperatura, de horas de luz, de aumento del verdor, de cantos de pájaros, de zumbido de insectos....Esta pátina de verde en todas sus variedades cromáticas (verde claro, oscuro, azulado, gris...), influye directamente en nuestro estado de ánimo.

     

    El verde es símbolo de vida, de todo lo que crece, es el color de la primavera que significa crecimiento, está vinculado a todo lo que es fresco, a la esperanza. El historiador Plinio decía: "el verde alegra la vista sin cansarla". Es un color tranquilizante.