Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar

Dr. Holon de octubre

03-11-2020

Dr. Holon   de octubre
Cuando entró Teresa y me dijo que seguía una dieta salvaje, me temí lo peor. La tenía por una persona sensata que no jugaría con su salud, y la verdad es que la vi muy bien. Su estrés presentaba unos niveles muy aceptables, cuando normalmente tenía unos valores muy elevados.

Después de la primera impresión, me explicó en qué consistía la dieta salvaje. Había leído un libro de "Fitness revolucionario" de Marcos Vázquez. El autor defiende que nuestra especie tiene gran capacidad de adaptación y que nuestro éxito evolutivo se debe principalmente a nuestra flexibilidad dietética y que lo más importante es seleccionar buenos alimentos más que calcular calorías o cuadrar nutrientes.

Teresa, de mediana edad, tiene un trabajo de gran responsabilidad y trabaja muchas horas. A veces no tiene tiempo ni para comer y picotea todo el día para aguantar. Ha seguido todo tipo de dietas, en general muy estrictas y basadas en el balance energético. Siempre ha fracasado, o se ha cansado o al poco ya ha recuperado el peso que tenía y más. Y todo ello hace que su estrés vaya en aumento. Ahora desde que sigue la dieta salvaje está menos estresada y va perdiendo peso.

La base de una dieta salvaje que combina el conocimiento ancestral con el de la ciencia más reciente se puede resumir en los siguientes puntos:

• Eliminar la comida industrial. Mejor cocinar los alimentos
• Priorizar verduras y frutas y limitar cereales y harinas
• Consumir proteína y grasas de calidad
• Cuidar la microbiota intestinal
• Hacer tres comidas (desayuno, almuerzo y cena) y no picar
• Hacer ayunos intermitentes
• Procurar que la dieta sea variada, variable y adaptada a la propia genética.

Una mala alimentación tiene una gran repercusión en el estrés, y a veces el propio estrés puede conducir a comer inadecuadamente. Si el cuerpo no dispone de los nutrientes que necesita, el estrés se pone en marcha para precisamente asegurar nuestra supervivencia. Llevar un ritmo de vida trepidante, comer poco o comer alimentos de poco valor nutritivo, aunque nos sacien de momento, es iniciar el camino a una vida estresada y a una salud deplorable que repercutirá sin duda en nuestra calidad de vida.

Teresa ha encontrado en la dieta salvaje, una vía para encauzar su vida y su salud y como ella misma comenta: ¡me encanta decir que sigo una dieta salvaje!
  • Comunicación y  estrés

    Comunicación y estrés

    El habla es lo que nos diferencia de otros animales, y nos permite comunicarnos de una manera precisa y sobre todo simbólica. La mayoría de los seres vivos se comunican por diferentes sistemas. Pero poder hablar supuso un paso de gigante en la evolución de la especie humana. El lenguaje no es sólo un instrumento de comunicar sino también de pensar. Y posteriormente el paso de la comunicación oral a la escrita es lo que desarrolla una civilización.


  •  Centrarse en aquí y ahora

    Centrarse en aquí y ahora

    Escuchar o leer noticias puede ser una fuente de estrés y ansiedad. Qué si el Fórum Económico Mundial de Davos habla de la cuarta revolución industrial, que si haciendo uso de la robótica e inteligencia artificial podría hacer desaparecer las personas de actividad productiva, o bien que la Organización Mundial de la Salud ha declarado de  emergencia mundial el brote del virus Zika que se transmite por un mosquito, además  de las guerras en diferentes partes del mundo, los maltratos y asesinatos, las catástrofes originadas por el cambio climático…


  • ¿Estrés o Hygge?

    ¿Estrés o Hygge?

    Practicar hygge es lo contrario a estresarse. Es un arte de vivir, es una filosofía, es un concepto, es un sentimiento que permite apreciar los pequeños momentos de la vida diaria y aprender a privilegiarlos dándonos una sensación de confort y seguridad.