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Dr. Holon de diciembre

16-12-2020

Dr. Holon de diciembre

Las compras, los regalos, las cenas de empresa, de amigos, las fiestas familiares, la asistencia a actividades tradicionales, los compromisos sociales y los excesos en la comida y bebida acaban creando estrés a 6 de cada 10 personas. Cuántos años no hemos dicho, ya tengo ganas de que pasen estas fiestas, no puedo más, ¡qué agobio!. He gastado más de lo que podía, me he pasado comiendo y bebiendo, y qué pocas ganas tengo de volver a ver a ciertos parientes ...

 

Todo ello este año cambia, toques de queda por la noche, confinamientos perimetrales, limitación de los grupos de reunión, muchas actividades suprimidas, desplazamientos limitados y libertades controladas.

 

Se habla de Coronavidad haciendo referencia a la ansiedad y el estrés que sufren algunas personas por no poder reunirse con sus familiares y no poder cumplir con las tradiciones. Esto es un cambio importante respecto a otros años y supone una fuerte carga emocional, y los cambios siempre ocasionan estrés. ¿Cómo podemos evitar estresarnos este año considerando las circunstancias excepcionales que padecemos?

 

Para superar la situación, lo mejor es adaptarse, aceptando lo que hay, y olvidarnos de lo que podría ser, para centrarnos en qué puede ser. Una Navidad diferente, más íntima, en la que tal vez recuperaremos el verdadero espíritu de Navidad: sencillez, entrega a los demás, solidaridad.

 

Árbol de Navidad, Papa Noel, pesebres, iluminaciones de las calles, los Reyes de Oriente, el tió, los Pastorets, las ferias de Navidad, los ramos de muérdago, de acebo, los turrones, los barquillos... todo símbolos navideños, pero si sólo se quedan en cosas materiales y no van acompañados de reflexión sobre nuestras vidas, lo que son y lo que podrían ser, de repensar nuestra relación con los demás, y con el mundo, no es Navidad, porque la palabra significa relativo al nacimiento. Y es que la Navidad nos da la oportunidad de volver a nacer y renovarnos.

 

Si no nos queremos estresar este año, que se recordará como el año del Coronavirus, centrémonos en hacer un poco de introspección, aceptemos una Navidad más íntima y deseemos que el 2021 nos traiga paz, armonía, salud y esperanza para nuestras vidas y para el planeta.

 

Buenas y tranquilas Fiestas !!!

 

 

  • Dr. Holon de junio

    Verano y estrés

    El verano en el hemisferio norte se corresponde a los meses de julio y agosto, final de junio y parte de setiembre. Al principio es cuando los días son más largos y las noches más cortas, y también es la época del año de más calor. Verano, o estio viene del latín "Aestas" que quiere decir, hervir. Las altas temperaturas provocan agotamiento corporal, necesidad de descansar y pocas ganas de trabajar. El verano se asocia a vacaciones y ocio, y se busca la diversión y la alegría.

    Este año, más que nunca, tras más de un año de confinamiento, donde hemos tenido pocas alegrías, se espera el verano con ganas, pero también con un poco de miedo. ¿Podemos ir sin mascarilla? ¿Nos atreveremos a viajar?. En el fondo a pesar de estar vacunados, no estamos seguros del todo. Seguramente será un verano extraño, pero las ganas de cambiar de escenario están. Quizá no iremos tan lejos, pero haremos escapadas al mar o a la montaña para ver otros paisajes que no los asociemos a los meses del confinamiento más duro.

    Pero a pesar de ser una época de vacaciones, de relax, no deja de ser un cambio de nuestras rutinas habituales, y todo cambio puede provocar estrés. Como cada verano, aparecen las vacaciones escolares, la jornada laboral reducida y la planificación de este tiempo de ocio. El estrés es la reacción natural del organismo para adaptarse a nuevas situaciones, por lo tanto podemos sufrir estrés estival.
  • Verde, estrés y ansiedad

    Cuando llega la primavera, el paisaje mediterráneo sufre un cambio: de temperatura, de horas de luz, de aumento del verdor, de cantos de pájaros, de zumbido de insectos....Esta pátina de verde en todas sus variedades cromáticas (verde claro, oscuro, azulado, gris...), influye directamente en nuestro estado de ánimo.

     

    El verde es símbolo de vida, de todo lo que crece, es el color de la primavera que significa crecimiento, está vinculado a todo lo que es fresco, a la esperanza. El historiador Plinio decía: "el verde alegra la vista sin cansarla". Es un color tranquilizante.

  • ¿Estrés y qué?

    Si no aguantan el estrés, que se vayan, me decía un directivo de sección con las uñas mordidas y la piel con placas de psoriasis, mientras se tomaba un antiácido en un estado de ansiedad permanente.