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Comunicación y estrés

11-01-2016

Grandes compañías y conversaciones telefónicas.

¿Quién no se ha estresado cuando tiene que llamar a una compañía para pedir que le arreglen algún aparato? ¿O para reclamar algún artículo que no llega? La impersonalidad de la comunicación telefónica, el hecho de no poder interpretar el lenguaje corporal, sentirse indefenso cuando dicen “ya le llamaremos…, esto sí, Maria o José o Marc”.

Hablar con máquinas que nos dicen que no nos entienden y que tenemos que pulsar números, el 2, el 4, el 1, como si fuéramos también robots, y que después de exponer nuestras quejas y esperar una respuesta, o alguna palabra amable o empática, contesten, “¿nos puede dar su DNI por favor?”, esto nos puede estresar.
¿Qué podemos hacer ante esta indefensión del ciudadano frente a estas conversas?

- Trabajar lo imprescindible con estas grandes empresas despersonalizadas y siempre que se pueda ir al comercio de proximidad, donde podamos identificar a la persona.
- Si no hay otro remedio, practicar técnicas de respiración para bajar la ansiedad antes, durante y después de estas conversaciones.
- Intentar no vivir estas conversas como una agresión personal y aceptar que forman parte de esta sociedad tecnificada.
- Explicar a alguien, conocido, amigo o familiar, la mala experiencia y seguro que se socializarán con nosotros porque también la habrán sufrido.

Ahora, si empezamos el tema…paciencia, todo el mundo querrá decir la suya.
Y pensemos, que nosotros podemos colgar el teléfono, pero el trabajador que está en el otro lado de la línea, sigue…

  • Estrés, ecoansiedad y cambio climático

    Estrés, ecoansiedad y cambio climático

    El siglo XXI nos ha traído una gran preocupación por los impactos del cambio climático.  Las noticias nos informan de las previsiones catastróficas para la vida en el planeta. Se habla de la sexta extinción, y el origen es antrópico, es decir no será consecuencia de un meteorito o de algún fenómeno cósmico, sino que la acción humana ha provocado el calentamiento global, la destrucción de hábitats, la sobreexplotación del medio, la contaminación.... y esto ya ha ocasionado la extinción desde el año1500, de 350 especies de vertebrados terrestres y muchas especies han reducido, mínimo un 25%, su población. Los anfibios y los insectos están sufriendo ya una extinción masiva. Y en resumen, la crisis climática acelerará la pérdida de biodiversidad. Sumado a ello, los desastres naturales pueden afectar a la agricultura, las infraestructuras y la habitabilidad lo cual puede conllevar migraciones de la población, epidemias, aumento de la pobreza y por tanto problemas en la salud tanto física como mental.

     


  • Risa y estrés

    Risa y estrés

    De un tiempo a esta parte, las noticias del día a día no nos dan muchos motivos para reír, y vivimos en unos momentos de incertidumbre, inseguridad y miedo, en mayor o menor grado, que no nos permiten hacer planes de futuro con ilusión. Y todo esto nos estresa.

    Nos estresamos no sólo porque trabajamos mucho, tenemos mucha actividad, incluso falta de actividad, o nos enfrentamos a una amenaza, sino que nos estresamos cuando esto lo vivimos emocionalmente como una sobrecarga que supera nuestra capacidad de resistencia. El estrés es, en definitiva, dice el doctor Daniel López Rosseti, la noción consciente de un esfuerzo adaptativo a las circunstancias de la vida que se vivencia emocionalmente como un sufrimiento. El sinónimo de estrés es sufrimiento.

    Numerosos estudios realizados desde 1980 por neurólogos, psicólogos o psiconeuroinmunólogos como el Dr. Provine o el Dr. L.S. Berk demuestran los efectos positivos de la risa que nos ayudan a gestionar el estrés y obtener un mayor bienestar.


  • Estrés, ansiedad y cambios

    Estrés, ansiedad y cambios

    Ante cambios económicos, emocionales o sociales, podemos experimentar incertidumbres que nos provocan inseguridad, estrés, ansiedad e incluso miedo. Cada uno de nosotros reacciona de una manera personal ante los cambios, de acuerdo con nuestra forma de pensar y las experiencias previas.